El camino serpentea entre carrascas hacia el corazón de la finca La Verdosa, cruzando arroyos y vaguadas donde descansan pequeñas manadas de ciervos. Al final, asciende suavemente hacia la loma más alta y entonces se abre a la vista un manto de viñedo punteado de oscuras encinas.
El viñedo
Seis grandes parcelas dan la bienvenida al corazón de Arrayán. Su geometría revela el origen moderno de la plantación, hoy perfectamente integrada en el entorno de la dehesa. Las parcelas se plantaron en 1999 escogiendo con rigor las ubicaciones y orientaciones más adecuadas para cada variedad. Hoy, este viñedo compacto y diverso está cambiando paulatinamente hacia una mayor presencia de cepas autóctonas.

La bodega
Una escala en armonía, una voluntad práctica. Con estas premisas, levantamos un conjunto de instalaciones pensadas para una elaboración cómoda, que permite trabajar distintas partidas de uva por separado, según su procedencia y variedad. En el presente, la bodega recibe, en los días de vendimia, las uvas de tres paisajes.
Nuestro objetivo prioritario ha sido lograr que la viña manifieste con rotundidad la expresión de cada terruño. Para ello, se practica una viticultura ecológica, sin utilizar herbicidas ni insecticidas, favoreciendo la biodiversidad y el equilibrio. En el lagar se sigue esta misma filosofía y se realizan fermentaciones espontáneas con las levaduras propias de la uva, sin adición de productos enológicos, con el fin de obtener la máxima pureza y personalidad. La crianza es un aspecto fundamental en el que se utilizan barricas de diversas tonelerías y volúmenes, así como tinos, tinajas, y depósitos de hormigón, para priorizar la expresión de la fruta.



















